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Pasos a seguir en la selección de personal


Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él.

John F. Kennedy

La selección de personal es un proceso importante para las organizaciones porque es una de las principales maneras como se construyen a sí mismas y como crecen. Tanto la selección adecuada de su gente como la adecuada capacitación que les brinde para mantenerlos preparados para los retos del momento pueden determinara la permanencia o desaparición de una empresa. El objetivo aquí es dar una breve mirada desde la psicología a este proceso, porque favorece el trabajo multidisciplinario el conocer el quehacer de las demás disciplinas que intervienen en el proceso.


Para cualquier profesional ya sea que esté en formación, que esté en proceso de vincularse a trabajar en alguna empresa, es importante conocer algunos aspectos de la selección de personal. Por lo general estos procesos son llevados a cabo por personal especializado en el tema, pero los profesionales de todas las áreas se ven involucrados en algún momento del proceso.


Lo que presento a continuación es sólo una idea básica con el ánimo de ilustrar el proceso y de resaltar el uso de elementos de psicología para la evaluación de los candidatos a ocupar un puesto en una empresa. Estos elementos son útiles en la medida en que nos pueden ayudar a la evaluación de personas con las que vamos a trabajar, que nos afectarán y a las que afectaremos con nuestro hacer diario.


Los procesos de selección en las empresas por lo general son costosos y toman un tiempo importante.Esto conlleva la necesidad de que se haga la mejor selección posible porque de lo contrario se generará frustración tanto para la empresa que al poco tiempo se verá obligada a prescindir del nuevo empleado o a reubicarlo en otro cargo (lo que es volver a comenzar) como para el empleado mismo que se verá enfrentado a un fracaso y a cambios por lo menos molestos. A continuación os presento un resumen de los pasos a seguir.

1. Levantamiento del perfil. Este es un paso de gran importancia en el proceso de selección y es necesario cubrirlo de primero, porque determina los pasos que siguen. El proceso de selección cambia dependiendo del perfil porque éste es el que determina las pruebas de habilidad que se van a presentar, la forma como se conducen las entrevistas, las pruebas técnicas o de conocimientos a que haya lugar, etc.

El perfil se define, en primer lugar con base en las tareas o funciones que se van a realizar en el cargo, el tipo de relaciones que se deben tener con los demás, el tipo de proveedores de insumos o información que tendrá en su cargo, el tipo de productos y el tipo de clientes que su producto tendrá. Es importante determinar, por ejemplo, si se requiere alguien con gran capacidad de concentración y trabajar largos períodos de tiempo sin contacto con otras personas o si por el contrario se requiere de alguien con gran habilidad para relacionarse con los demás y con gran iniciativa para ello.

Cuando se levanta el perfil del cargo también se especifica la experiencia que deben tener los aspirantes. Esto se determina de acuerdo con el tipo de función que se espera que realice la persona, lo particular que sea esa función y las políticas que al respecto se tengan en la empresa. Esto importante por varios motivos. Como dijimos, uno de los objetivos de un buen proceso de selección de personal es elegir adecuadamente el empleado para un cargo específico, y elegir a una persona con mucha experiencia en un cargo que no lo requiere puede ser muy desmotivante para la persona que no tendrá retos y no tendrá que esforzarse y puede llegar a sentirse como subvalorado. Por el contrario si se requiere experiencia para desempeñar un cargo y este es suplido por alguien que no cuenta con esa experiencia, se verá enfrentado a retos que pueden superar sus capacidades del momento, se encontrará en situaciones de estrés muy alto que no le benefician ni a él mismo ni a la organización.

El levantamiento del perfil debe incluir explícitamente las características que debe cumplir el aspirante cuando estas son exigidas por encima de la media o cuando por el cargo se salen de lo común. Por ejemplo, la capacidad para seguir instrucciones y obedecer órdenes no se requiere igual en un militar que en un gerente. La creatividad no será igual de necesaria para trabajar en despachos en una bodega que para hacerlo en una agencia de publicidad, etc. Es decir, queremos hacer énfasis en que no hay características que sean buenas o malas por sí mismas como habilidades de trabajo, sino que es muy importante tener en cuenta las características de las personas para el tipo de trabajo. No necesariamente unas características o habilidades son mejores que otras sino que son distintas y se adecuan diferente a las diferentes labores o a los diferentes ambientes de trabajo. Conviene entonces que el perfil sea explícito en un en cuanto a:

Habilidades de comunicación
Nivel de experiencia
Nivel de instrucción formal
Capacidad o habilidad para seguir instrucciones
Posibilidades de desplazamiento o viajes

2. Vacante: Hace referencia a que el proceso de selección debe comenzar realmente cuando la vacante para el cargo está dispuesta. Si bien es cierto que con frecuencia se mantienen bancos de candidatos y aspirantes a distintos cargos, no se debe comienza un proceso formal de selección que no se espere que termine con una vinculación efectiva.

3. Reclutamiento Interno o Externo
: Es importante determinar el ámbito de búsqueda de quien va a llenar la vacante, porque puede ser sólo al interior de la organización o puede ser abierto. Esto puede marcar diferencias en el proceso de selección, porque al ser un proceso interno podrían omitirse pasos en el proceso (la visita domiciliaria, la búsqueda de referencias o algunas de las pruebas, por ejemplo) lo que a su vez redundaría en bajar costos al proceso.

4. Cuando se tengan claros los puntos anteriores, comienza en efecto el Proceso de Selección. Este comprende:


  • Entrevistas: que pueden ser una o varias, dependiendo de las políticas de la empresa, de las necesidades y de las variables de cada proceso (Interno o Externo, por ejemplo). Por lo general se tienen al menos dos entrevistas. na de ellas de corte psicológico, en la cual se evalúan algunos aspectos de la personalidad y características del aspirante que han sido reveladas en los tests de personalidad, motivación y habilidades que mencionaremos más adelante. Otra de las entrevistas suele ser con quién será el jefe inmediato del empleado a vincular
    . Esta entrevista, que por lo general se lleva a cabo después de la psicológica, tiene por objetivo aclarar dudas, medir empatía, observar ajuste del candidato a las normas y costumbres de la empresa, etc.. Con frecuencia, como es el último paso en todo el proceso de selección y ya se han tenido en cuenta los resultados de las demás etapas, esta entrevista es la instancia decisoria para la vinculación.
  • Pruebas psicológicas: La cantidad y tipo de pruebas que se lleven a cabo dependerá de muchas variables, como el interés de la empresa, sus políticas, el tiempo disponible para la selección, el tipo de cargo a proveer, etc. Por lo general se consideran tres tipos de pruebas de corte psicológico que servirán de insumo para las entrevistas de este tipo.
    • Se evalúa personalidad, porque como dijimos es importante para que el ajuste del aspirante al cargo sea el adecuado.
    • Se evalúa motivación, porque la motivación es un elemento muy importante para las personas y para las organizaciones. La motivación es un factor determinante en el crecimiento y progreso de las personas y las organizaciones.
    • Se evalúan habilidades, porque en muchos de los cargos y para muchas de las labores se requieren habilidades específicas para su mejor desempeño. La medición de habilidades desde este punto de vista no tiene relación con el nivel de instrucción o con la formación académica de la persona.
  • Verificación de referencias laborales: Este paso, que con frecuencia también es llevado a cabo por psicólogos, tiene por objetivo medir la percepción que sobre el aspirante tienen personas que lo conocen en el plano laboral. Cómo ha sido el desempeño y cómo han sido las relaciones con las personas con las que ha trabajado recientemente son importantes. Cuales han sido los motivos o las circunstancias en que ha terminado esos trabajos, etc.
  • Informe integrador del proceso: Hace referencia a que en este punto se integran todos los elementos recogidos, se producen unas conclusiones sobre ellos. Pueden incluir recomendaciones y observaciones que servirán de insumo tanto para la visita domiciliaria como para entrevistas sucesivas.fras

Factores que pueden hundir la motivación de los empleados


"No es lo que tu tienes, sino como usas lo que tienes lo que marca la diferencia."
Zig Ziglar

El coste de la desmotivación puede llegar a ser muy alto para una empresa. Se trata de un síntoma que genera malestar en los trabajadores y, si es un mal que sufren muchos empleados, puede acabar hundiendo el clima laboral. Existen múltiples factores que pueden generar desmotivación a los trabajadores, lo que redunda en pérdidas de productividad, absentismo, rotación, mayores errores al realizar las tareas, fuga de talento, etc. Éstos son los algunos de ellos:

  • Desmotivación desde el primer minuto:. La motivación de un trabajador empieza desde el proceso de selección. Una de las principales causas que genera insatisfacción es ver que las funciones del puesto no se corresponden con lo que se explicó al candidato durante el proceso de selección o que el plan de carrera o de formación del que se le habló no existe.
  • Falta de significado. No saber para qué se realiza el trabajo y llegar a tener la idea de que da igual que haga mucho o poco, bien o mal, porque su trabajo no sirve para nada o su impacto es trivial.
  • Aplicar la política del “café para todos”. Si la empresa aplica el mismo aumento salarial a todos los empleados o concede los mismos beneficios sociales o mejoras indiscriminadamente, los empleados verdaderamente más productivos, con más talento o que más aportan acaban sintiendo que hagan lo que hagan, el resultado va a ser el mismo que el de los que trabajan menos, faltan más a su puesto de trabajo, son menos profesionales… Y esto se aplica independientemente del puesto o perfil del empleado.
  • Incumplir las promesas laborales. Si su empresa promete un ascenso, un aumento de sueldo o mayores beneficios sociales, debe cumplir con su promesa. Y si no lo hace, deberá poder justificar adecuadamente las causas y explicar al trabajador la razón de no poder darle lo prometido.
  • Falta de reconocimiento. Todos los trabajadores, independientemente del puesto que ocupen o de su perfil profesional, necesitan que se les reconozcan sus logros y que su contribución a la empresa es valorada. No se trata de estar alabando continuamente su labor ni tampoco es necesario que la recompensa sea monetaria, pero sí de transmitirles de vez en cuanto que la empresa es un equipo y que, como miembro de ese equipo, su aportación es muy importante (compensación o retribución emocional).
  • Siempre hay “peros”. Un fallo muy frecuente que cometen muchas empresas es mantener reuniones con los empleados únicamente cuando un trabajo no se ha realizado como se esperaba o cuando surge algún problema (es decir, siempre por algo negativo) y no reconocer nunca los logros de los trabajadores. Sucede lo mismo cuando, aunque se reconozca puntualmente la labor del empleado, se termina la conversación con un “pero”, es decir, se reconoce su trabajo pero se insiste en aquello que no ha hecho bien o que debería mejorar. Esto acaba generando frustración en el empleado.
  • Mandos intermedios o superiores autoritarios o despóticos. En ocasiones, el problema no está en el estilo de dirección de recursos humanos de la empresa, sino en cómo interpretan o aplican ese estilo los mandos intermedios o superiores. Por eso, es muy importante que su empresa preste especial atención a posibles departamentos o puestos donde se detecte un mayor índice de rotación, bajada de la productividad o productividad insuficiente. Para ello, las encuestas de clima laboral y las entrevistas de salida con los empleados que dejan la empresa son dos armas de información muy valiosas que puede utilizar.
  • Falta de comunicación o comunicación inadecuada. Los empleados no tienen por qué intuir qué es lo que se espera de ellos en cada momento. Es importante que tengan claras cuáles son sus funciones y tareas, cuál es su parcela de autonomía (si la tienen), a quién pueden recurrir si tienen cualquier problema, a quién tienen que reportar (es decir, dar cuentas de su trabajo)… Por eso, es aconsejable establecer un feedback con los empleados, explicarles qué se espera de ellos, justificarles adecuadamente los cambios en sus funciones o tareas, recordarles cuál es su papel dentro de la empresa y qué se espera de ellos, etc.


Ganas de aprender, mejor que tener talento.

"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo."

Benjamin Franklin


El papel que ha tenido el sector bancario en el origen de la crisis económica le ha llevado a un desgaste reputacional que está perjudicando a todas las empresas del sector y ralentizando su capacidad de recuperación. El principal reto es “ser cada vez más productivos y rentables, respetuosos con el entorno social y medioambiental, a la vez que más creativos”.

Fomentar el liderazgo es clave para iniciar esta recuperación. “Debemos seleccionar a los mejores candidatos, formarlos, desarrollarlos e identificar, de entre todos ellos, aquellos con el talento necesario para liderar la organización hacia el éxito futuro”
Porque la lucha por conseguir nuevos talentos parece ser clave, tanto para los sectores en recuperación como para aquellos que se encuentran en mejor situación, como las empresas de telecomunicaciones, donde resulta paradójico que, en medio de una crisis económica con un alto número de demandantes de empleo, según el informe Infoempleo 2010, tengan dificultades para cubrir ofertas laborales de nuevos perfiles. 
Está de moda la tesis que defiende la psicóloga y profesora de la Universidad de Stanford Carol Dweck, para quien el talento se hace, no se nace con él. Con esfuerzo y determinación se pueden obtener grandes logros. Y para ello es más importante la actitud y no las aptitudes. Esta experta distingue dos tipos de personas: las que tienen una mentalidad rígida y las que, por el contrario, tienen una mentalidad de apertura y evolución, que suelen ser las que más progresan. Si el líder nace o se hace. “En mi trayectoria he visto personas que poseen esa capacidad innata pero que no son capaces de materializarla en algo positivo, y otras que trabajan día a día para aumentar su liderazgo”. Y agrega que en esto sucede como en la parábola de los talentos: “Cada uno recibimos unos dones y hemos de esforzarnos para incrementarlos”.
Porque los perfiles profesionales buscados serán cada vez más exigentes de cara a su adecuación a las nuevas condiciones de un entorno, caracterizado por el dinamismo, la deslocalización geográfica y el intercambio masivo de conocimiento. “Solo triunfaremos si somos capaces de atraer, motivar y retener a los mejores, y la forma de hacerlo es creando un entorno de trabajo cada vez más participativo a la vez que competitivo”. “Nuestros profesionales van a desarrollar su trabajo enfrentándose a una realidad cambiante, diversificada geográficamente e imprecisa, por lo que la capacidad para adaptarse a diferentes culturas, un buen nivel de idiomas y el uso intensivo de las nuevas tecnologías serán conocimientos clave a tener en cuenta”. Contar con los mejores profesionales no es cuestión de contratación. Es necesario, así lo creen varios responsables de recursos humanos, “invertir en las fórmulas apropiadas para que la persona se desarrolle tanto profesional como individualmente”. Son los buenos profesionales los que son capaces de afrontar todos los retos que se le plantean a las empresas. “Son ellos los que, a pesar de los ciclos económicos, nunca están y nunca estarán en crisis”.
La anticipación y adaptación de los profesionales al nuevo entorno digital será clave en el futuro, sobre todo para el sector de las telecomunicaciones y la tecnología de la información. En los últimos tiempos han aparecido nuevos perfiles y profesiones vinculados a áreas que antes no existían, tal es el caso de los community manager (CM), los SEO (search engine optimization), SEM (search engine marketing), M2M (machine to machine), e-finance, e-health… “Para el sector de telecomunicaciones, esto se traduce en un triple reto sobre el que trabajar de manera coordinada para encontrar el mejor balance”, se aboga por incorporar a las organizaciones a profesionales que cubran las necesidades específicas en cuanto a los nuevos perfiles y, por otro lado, sean nativos digitales, esto es, los nacidos después de los años ochenta y que se han desarrollado en un entorno tecnológico, con una cualidad innata para desenvolverse en él.
Sin embargo, también existe un cambio en las competencias de los profesionales, sobre todo en sectores competitivos. Ya no son importantes los conocimientos técnicos, el dominio de idiomas y la movilidad (geográfica y funcional), también se han convertido en valores en alza “y absolutamente imprescindibles la capacidad de trabajo en equipo, la actitud de servicio, la capacidad de innovación y la excelencia en el trabajo”.
El final de la crisis no puede significar para las empresas una fuga de talento. Por tanto, las nuevas generaciones que se incorporan y se incorporarán exigen respuestas a las organizaciones tradicionales para sus necesidades de formación. “Tenemos que incorporar conceptos como social learning, adaptando el modo de hacer y relacionarse de las redes sociales a la gestión de formación, de forma que se construya un modelo de red basado en la formación profesional-profesional y no profesor-alumno, lo que facilita compartir, extender y rentabilizar el conocimiento dentro de una organización”.
De lo que no hay duda es de que el sector de las telecomunicaciones seguirá ofreciendo oportunidades de negocio y de empleo. “No podemos predecir el futuro, lo único que podemos hacer es preparar a los trabajadores para competir en un entorno cambiante”

Ese gran monstruo llamado miedo.

"El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo."
Alain

Muchas personas antes que yo han dicho que el miedo es algo importante en nuestra vida. Sin duda, el miedo es una de las herramientas más usadas para garantizar la seguridad de los niños, cuando les enseñamos, a través de él, que no se debe jugar con cuchillos, tijeras y fuego, pero también es útil para nosotros, los adultos, para no poner en peligro nuestra vida o para no correr riesgos innecesarios.

Por extraño que parezca, y desde mi punto de vista,  el miedo es algo positivo. No estoy hablando del pánico o la fobia, claro, porque tanto lo uno como lo otro son muy intensos y generalmente necesitan tratamiento. Hablo más bien del miedo que todos sentimos, aquel que viene acompañado por un ligero estremecimiento. Este miedo tiene un lado positivo, porque nos hace crecer, cambiar y superarnos. El miedo no es más que un mecanismo de autoconservación, y una de las cosas que hace es ponernos alerta. Con miedo, somos más conscientes de nosotros, del entorno y del mundo. ¿Te has dado cuenta de que cuando temes algo le prestas más atención, para no hacer tonterías? Todo lo que hacemos con cierto recelo lo hacemos también con más cuidado. Para tomar alguna decisión que implique algún riesgo, por ejemplo, el miedo a equivocarnos hace que busquemos más información, que pidamos la opinión de alguien o simplemente que seamos más cuidadosos, y eso desde luego es algo muy positivo.

El miedo también provoca que las personas se muevan de vez en cuando. Si la vida fuera un remanso de paz, si nada nos amenazara ni amenazara nuestro puesto de trabajo, ¿estaríamos siempre evolucionando, siempre aprendiendo? Lo dudo. Porque con los tiempos que corren, es decir, la crisis, ha hecho que más de una persona sea más productiva en su trabajo por miedo a perder su puesto. ¿No es cierto? Otro punto positivo más para el miedo.

Hay que distinguir dos tipos de miedo: el legítimo y el transmitido.  Por un lado están los miedos legítimos, como el miedo a quedarse sin trabajo —y éste es el peor enemigo de la autoestima—, el miedo a padecer cáncer o el miedo a ser abandonado. Algunos incluso pueden acabar haciéndose realidad, porque acabamos creándolos, al final nuestros ojos ven lo que estamos buscando. Sea como sea, se sufre porque la persona siente el mismo miedo aunque no sea real. Por otro lado, está el miedo que ha  sido transmitido, como el miedo a lo desconocido, al fracaso, al ridículo, a lo que otros piensen de ti...Y suele ocurrir que estos miedos adquieren proporciones exageradas y nos apartan de las oportunidades reales, del éxito, al obligarnos a ser tímidos, inseguros, no asertivos. 

Del mismo modo que puede ser positivo, también puede ser negativo. Mina nuestras fuerzas, porque actúa en base a ellas; sofoca nuestros anhelos, nos paraliza; bloquea nuestra creatividad, haciendo que todo se vuelva gris, y, finalmente, compromete nuestra evolución natural. 

Al igual que yo, tú también fuiste educado para ser íntegro, responsable, competente y para tener éxito. Asumimos como propios los ideales de bienestar de la sociedad a la que pertenecemos y, de este modo, aprendemos a dar valor al reconocimiento económico y social por nuestros esfuerzos. Pero no debemos temer las críticas de los demás, ése es su problema, no debemos temer el fracaso, porque forma parte del juego; no debemos temer el cambio, lo desconocido, porque basta saber que cuando las cosas no suceden como queremos es porque sucederán mejor de lo que pensábamos.

Sólo podremos hacer frente al miedo cuando lo reconozcamos. Es fácil decirlo, ¿no? Lo difícil es ponerlo en práctica. Hacemos cualquier cosa para disfrazar nuestros miedos, para no tener que enfrentarnos a ellos, incluso negar que los sentimos. Son innumerables las situaciones en las que acabamos con las manos húmedas, con el estómago revuelto y el corazón descontrolado. Pero nos decimos a nosotros mismos que no es miedo, que sólo estamos un poco tensos, algo nerviosos. Es miedo. Todos sentimos miedo, pues se trata de una emoción tan natural y tan inherente al ser humano como cualquier otra.

Además del miedo a morir y a sufrir una enfermedad grave, ¿de qué tienes miedo? Admítelo, no te avergüences. Admítelo porque no lo vencerás mirando a otro lado. Debes mirar a tu interior, preguntarte sobre tus miedos y averiguar si son tuyos (legítimos) o proceden de otras personas (transmitidos).Y a continuación, enfréntate a ellos. 

También es importante que te preguntes si lo que sientes es miedo o falta de confianza, porque detrás de todo cambio y de todo miedo a lo desconocido se esconde aquella sensación de falta de fe en tus conocimientos, en tu poder personal o en tus habilidades. O puede que no reconozcas tus habilidades, y si no te enfrentas a los desafíos nunca las reconocerás. Si te permites enfrentarte a las situaciones que te provocan miedo estarás alimentando tu autoconfianza. Enfréntate a tus miedos uno a uno, primero a los más pequeños, después los mayores, y así aumentará tu confianza en ti.

¿Tener un iPhone nos hace felices?


"Sólo se posee aquello de lo cual uno puede desprenderse; de lo contrario no se es poseedor, sino poseído."
Anónimo


El "fenómeno Apple"  no es un secreto para nadie. Con la llegada del nuevo iPhone 6, vemos como miles de personas se  han lanzado a sus tiendas para adquirir este nuevo producto. En España, el estreno comercial fue el pasado viernes y se pudo observar como en varias horas, o incluso minutos, la famosa cadena, ya había batido récords de venta y de reservas presenciales o vía web. 

Por eso no es extraño que muchos psicólogos nos hayamos interesado en los clientes habituales de Apple y nos hayamos preguntado si, por ejemplo, tener un iPhone nos hace realmente felices.

Desde hace años las campañas publicitarias que ha realizado Apple para lanzar sus productos al mercado, han hecho que se conviertan en auténticos objetos de deseo. Además han logrado que sus objetos representen un determinado estatus social e  indiquen que su propietario está totalmente a la moda. Yo misma he podido observar como muchos y muchas propietarias de iPhone, iPad o iPod afirman que sienten una conexión especial con otras personas que poseen los mismos productos.

Un interesante estudio de la Universidad de Swansea (Reino Unido), reclutó a 241 personas con edades comprendidas entre los 18 y los 25 años. Su objetivo: evaluar la satisfacción que sentían respecto a sus reproductores de música. 

Curiosamente el 70% de los participantes tenía un iPod y el resto tenía reproductores de otras marcas. A cada uno de ellos se les preguntó, entre otras cosas, cuánto les gustaba el diseño de su reproductor de música, si juzgaban a las otras personas por los reproductores que llevaban, si sentían un vínculo con personas que usaban su misma marca de reproductor y si se sentían a la moda con su reproductor. Obviamente, también se evaluó el nivel de satisfacción para con la vida que llevaban.

Los resultados mostraron una tendencia muy interesante. Entre las personas que poseían un reproductor de una marca diferente a Apple, el nivel de satisfacción con la vida no estaba relacionado con la marca. Sin embargo, entre quienes poseían un iPod, el nivel de satisfacción si guardaba relación con la marca.

Obviamente, este estudio posee numerosos errores metodológicos ya que existieron diferentes variables que no fueron controladas. Además, no responde del todo a la pregunta que os he planteado al inicio: ¿puede un iPod/iPhone/iPad hacernos felices?

Alguien que nos puede acercar un poco a la respuesta es Ruseel Belk, que en la década de los ’80  propuso la teoría del consumo cultural,  según la cual consideramos algunas de nuestras posesiones como una extensión de nosotros mismos. Si a esto le sumamos que para muchas personas jóvenes el tener un smartphone desempeña un papel importante ya que es una expresión de su identidad, podremos comprender por qué tener un iPhone se relaciona con su nivel de felicidad. Es decir, que  todas las posesiones y la apariencia de un individuo reflejan su personalidad.  

Por otro lado, Alfred Adler defendió la importancia que tienen las relaciones sociales para un individuo y su estilo de vida, y estableció como un objetivo primordial del individuo el querer superar su sentimiento de inferioridad, es decir que el hecho de llevar o tener un determinado producto que está de moda, hace que aumente tu sentimiento de pertenencia a un grupo y con ello aumente tu autoestima.

Pero en realidad, ya se ha demostrado que la felicidad que proviene de los objetos no suele ser duradera.  Es decir, cuando compramos el objeto y este representa una novedad, nos sentimos felices pero conforme nos acostumbramos a su uso, esta felicidad desaparece. Obviamente, no debemos confundir la felicidad con la satisfacción que brinda el uso de un producto. El hecho de que una persona crea que pertenece a un grupo restringido o que está a la moda, no implica necesariamente que sea más feliz.


¿Es conveniente confiar en los demás?



"El secreto de mi éxito puede ser resumido en cuatro C's: Curiosidad, Confianza, Coraje y Constancia... y la más importante de todas es la Confianza."
Walt Disney

Tener capacidad de confiar es una parte relevante en la vida, y no sólo en los demás, si no en uno mismo, pero para algunas personas confiar en los demás les resulta un reto pues  son personas que generalmente se han sentido engañadas o traicionadas y han aprendido que muchas, quizás la mayoría de las personas, ocultan, exageran o mienten para evitarse incomodidades o para obtener beneficios particulares.

A día de hoy, y con los tiempos que corren cada vez nos cuesta más confiar en la gente que nos rodea, sobre todo porque en la sociedad está bien asentado la idea de que los tontos son los que se fían o los que caen en las trampas, mientras que los inteligentes, son los que desconfían o los que no se dejan fácilmente engañar. 

Sin embargo, detrás de esta creencia existe un error, ya que no es lo mismo desconfiar que no dejarse engañar, y desde luego hay una gran diferencia entre ser confiados y dejarnos engañar.

La confianza en los demás es uno de los puntos clave de la inteligencia emocional. Pues el confiar en los demás va asociado a una mayor autoconfianza. Cuando una persona no se fía de nadie  necesita cubrirse las espaldas porque está segura de que siempre va a haber alguien dispuesto a estafarlas o mentirles. Y con ello, adoptan una actitud hipervigilante y se ponen una coraza. A largo plazo, esta forma de enfrentarse a las relaciones interpersonales genera un enorme estrés y desgaste mental.

Si tú eres esa clase de persona, pregúntate: si no te fías de un amigo ¿quién te dará una perspectiva nueva ante un problema? o en tu trabajo, si no te fías de tu equipo ¿cómo lograrás que ese proyecto avance? Quizás respondiéndote a esto, podrás ver que la confianza puede aportarte más beneficios que costes.

Por otro lado, el problema radica en que cuando no confías en las personas de tu alrededor, de una forma u otra, estas lo perciben y, a su vez, no confiarán en tí. De esta manera se crea un círculo de desconfianza e individualismo que ratifica tu visión del mundo, la visión de que todos quieren aprovecharse de ti y son antipáticos.

La confianza no puede ser ciega, tenemos que saber en quién confiar y a quién dar confianza. Para ello, lo más importante es saber poner límites y no excedernos ni en la confianza que damos ni en la que depositamos en los demás.

De entrada, es preferible pensar bien de todo el mundo hasta que nos demuestren lo contrario. Sin embargo, tenemos que ser cautos y no darnos a conocer totalmente a una persona nada más conocerla. Hay que ir dando información sobre nosotros y nuestra forma de ser y pensar poco a poco, según vayamos conociendo a esa persona y, en el caso, de que nos vaya gustando y nos haga sentir cómodos con ella.

Por último es importante observar los comportamientos de los demás. Puede ser muy revelador saber cuál es el comportamiento de una persona con los demás y qué intenciones suele tener. Hay quien por costumbre tiende a fastidiar y ridiculizar. Y en este caso, no merecerá nuestra confianza.

Depresión: la enfermedad silenciosa


"Cuando la razón indica decepción hay que darle paso a la razón para que no sufra el corazón." 
Juan Guillermo Arenas Marin 



La sensación de sentirnos tristes, decaídos emocionalmente, y de haber perdido el interés en las cosas que antes disfrutabamos es lo que se llama depresión. Tenemos que saber que la depresión es una enfermedad como puede ser la diabetes o la artritis, y no es solo un "bajón". Esta enfermedad progresa cada día afectando los pensamientos, sentimientos, salud física, y su forma de comportarse.  La depresión no es culpa de la persona que la padece, como tampoco es una debilidad de la personalidad. Es una enfermedad psicológica que es más frecuente de lo que pensamos y puede afectar a cualquier persona. 

A veces una situación emocionalmente mala  (pérdida de un familiar, algún problema en el trabajo...) puede ser el desencadenante de este trastorno, pero otras veces se presenta incluso cuando todo "parece estar bien".  Otra de las causas suele ser  la propia historia personal (es decir sucesos negativos que nos han ido pasando a lo largo de nuestra vida) o nuestra herencia genética. Por otro lado, la depresión puede desencadenarse por el uso de drogas (alcohol, cocaína...), por efectos secundarios de ciertos medicamentos o ser secundaria a otra enfermedad médica (como por ejemplo el hipotiroidismo).

Las personas que padecen depresión suelen presentar casi diariamente ciertos síntomas característicos, los cuales son los siguientes:
  • Sentirse triste o decaído emocionalmente
  • Perder interés en las cosas que antes se disfrutaban
  • Sensación de futuro desolador 
  • Culpabilidad o sentimientos de inutilidad
  • Irritabilidad o ansiedad

¿Cómo reaccionan las personas frente a alguien que está deprimido?

A veces, los amigos o familiares pueden advertir que una persona está deprimida. Pueden responder con amor, amabilidad o apoyo, con la esperanza de que la tristeza pase pronto. Pueden ofrecerse para escuchar si es que la persona desea hablar (aunque las personas deprimidas no suelen tener ganas de hablar o no encuentran las palabras para describir qué es lo que les ocurre). Si el sentimiento de depresión no desaparece al poco tiempo, los amigos o las personas queridas pueden animar a la persona a que busque la ayuda de un médico o de un profesional de la salud mental.

Pero no todas las personas perciben la depresión cuando alguien a quien conocen la está sufriendo. Y algunas personas tienen ideas equivocadas de lo que significa estar deprimido. Quienes no comprenden pueden reaccionar frente a la poca energía de la persona deprimida con críticas, regaños por su actitud de dejadez o por no intentar. Algunos creen erróneamente que la depresión no es más que una actitud que la persona puede cambiar o un estado de ánimo del que se puede salir. No es tan sencillo.


¿Qué ocurre en el cerebro cuando alguien se deprime?


En la depresión, está involucrada la delicada química del cerebro: específicamente, están involucradas unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Estas sustancias químicas contribuyen a la transmisión de mensajes entre las células nerviosas del cerebro.

Algunos neurotransmisores regulan el estado de ánimo. Cuando no están disponibles en las cantidades necesarias, el resultado puede ser la depresión. La respuesta del cerebro a los acontecimientos estresantes de la vida diaria puede alterar el equilibrio de los neurotransmisores y provocar una depresión. Algunas veces, y como decía anteriormente,  una persona puede experimentar una depresión sin poder identificar ningún acontecimiento triste o estresante responsable de ello.

Las personas con una predisposición genética a la depresión pueden ser más propensas al desequilibrio en la actividad de los neurotransmisores que forma parte de la depresión. Por todo ello los los medicamentos que se utilizan para tratar la depresión actúan ayudando a restablecer el equilibrio adecuado de los neurotransmisores, aunque cuando se deja de tomarlos, se suele recaer en la depresión. 

El lado oscuro de la felicidad

"Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.”

Jean Paul Sartre



En los últimos años, si nos paseamos por cualquier librería que hable acerca del tema de la búsqueda de la felicidad, encontraremos biografía sobre la comprensión de lo que hace feliz a la gente, es decir, que singularmente parece que se centran en la maximización de las emociones positivas y minimizar las emociones negativas.  Claramente, hay beneficios al experimentar una emoción positiva y una serie de costes al sentir una emoción negativa. Por un lado, las emociones positivas hacen que aumentemos la conducta de ayudar a otros y por otro lado, las emociones negativas, sobre todo si se producen de manera crónica, son perjudiciales para su salud. 

Desde mi punto de vista, la idea de la felicidad, en la sociedad moderna, parece estar destinada a la autorrealización, las emociones positivas, el optimismo… y esto va asociado a la ética de ser emprendedor,  la autenticidad personal o con la lógica del consumo (no solo de bienes materiales, sino también del consumo de experiencias y técnicas psicológicas). Y al pensar en esto, me surge la siguiente cuestión ¿la felicidad siempre es buena?, es decir, ¿Tiene la felicidad un lado oscuro?¿existen costes potenciales en esta búsqueda?. Para responder, he analizado las siguientes cuestiones: 

¿Existe un grado equivocado de la felicidad?
En realidad, experimentar demasiada emoción positiva también puede ser perjudicial para nuestro bienestar. Es decir, que estar excesivamente felices nos hace personas que toman decisiones arriesgadas y puede que tengamos conductas menos adaptadas. Por ejemplo, los altos grados de felicidad eufórica se asocian con un aumento de las conductas de riesgo, como el consumo excesivo de alcohol. Desde la psicopatología, podremos ver como los altos grados de emocionalidad positiva y bajos de emocionalidad negativa son una de las características de los estados maníacos, entre otros. 

¿Existen momentos inadecuados para la felicidad?
Las emociones son el centro de nuestra  vida social, y como tal, representan respuestas fisiológicas y adaptación a los cambios. Viendo las emociones de esta manera, puede que nos perjudique a la hora de conseguir una felicidad continua, ya que uno puede experimentar la felicidad en momentos inadecuados.  Aquí debemos saber que las emociones negativas pueden ser adaptable en ciertas situaciones. Por ejemplo, ser feliz cuando uno debe sentir temor podría ralentizar las respuestas fisiológicas necesarias para responder a los estímulos de miedo. 

¿Existen maneras equivocadas a buscar la felicidad?
Constantemente perseguir la felicidad puede conducirnos a la decepción, cuando no se logramos las metas que nos proponemos.  Por lo tanto, las personas que siempre están tratando de buscar la felicidad, es probable que se sientan peor cuando fracasan inevitablemente a ser tan felices como les gustaría ser.  Por ejemplo, el pensar que para ser realmente felices tenemos que tener nuestro propio piso o nuestro propio coche.

¿Existen tipos de personalidad incorrectos para la felicidad?

Ciertas formas de emoción positiva pueden ser malos para nuestros resultados sociales. Por ejemplo, el tener un orgullo arrogante es una emoción positiva que se asocia con la vanidad y el narcisismo. Esta forma de orgullo está asociado con desvalorizar y comportarse de forma más agresiva con lo demás, y como tal, tiene el potencial de dar lugar a una serie de resultados negativos.

¿Por qué necesitamos relacionarnos?


"Si yo se que tú eres, y tú sabes que yo soy, quién va a saber quien soy yo cuando tu no estés."

Sabemos que los niños recién nacidos privados del contacto físico durante un largo periodo, pueden llegar a morir y también que cuando una persona se aísla por un largo tiempo de los demás, puede desarrollar mucho malestar psicológico. Por ello, el relacionarnos socialmente constituye una de las necesidades más reconfortantes desde nuestro nacimiento.

Conforme crecemos, la necesidad de afecto (el apego) se convierte nuestro principal objetivo, volviéndonos cada vez más ideosincrásicos, y esta necesidad nos lleva a buscar un reconocimiento por parte de los demás. En general, todos queremos alcanzar un determinado reconocimiento,en mayor o menor grado, el cuál tiene un valor para la supervivencia. Por ejemplo, anteriormente se le daba mayor reconocimiento social a los que se casaran a la edad adecuada y formasen una familia “respetable”;  ahora, el reconocimiento parece estar enfocado  a quien logra éxito profesional, tenga más bienes materiales o realice más viajes.
Por otro lado, esta búsqueda individual de reconocimiento,  da origen a la gran variedad en las relaciones sociales que podemos tener,  y a la vez, estas determinan en cierto grado nuestro  destino. Por ejemplo, si tu eres una persona a la que le guste hacer senderismo los fines de semana, tenderás a unirte a la gente que comparta tu misma afición, y así obtener su reconocimiento, es decir, el formar parte de ese grupo y que te avisen cuando se organice alguna excursión. 

En relación a esto, todos tendemos a se­guir patrones definidos de comportamientos sociales limitados por reglamentos implícitos.  A esto, lo llamamos “juegos sociales” y los llevamos a cabo en todas nuestras relaciones con los demás (familiares, amigos, pareja...). Es decir, cuando nos juntamos en grupo, la meta de cada integrante es obtener tantas satisfacciones como sea posible. Un ejemplo de esto sería pedirle a un amigo que te acompañe a ver una película. Por otro lado, también existen las ”satisfacciones autodestructivas” que aunque son difíciles de reconocer como una “satisfacción” en el significado que tradicionalmente conocemos, son una fuente de gran placer para muchas personas, por ejemplo, el alcohol u otras drogas, las fiestas, la criminalidad...

Dicho esto, la respuesta a la pregunta que da título al artículo, es muy sencilla, pues el contacto social, generalmente gira alrededor de un equilibrio psíquico y somático y está relacionado con los siguien­tes factores:
  1. Alivio de la tensión.
  2. Obtención de afecto.
  3. Conservación de un equilibrio estable.

¿Necesito acudir al psicólogo?


“Los problemas no se pueden resolver en el mismo nivel de pensamiento en que han sido creados”
Albert Einstein

Si te paras a pensar durante un instante, todos los días tomamos decisiones, y muchas de ellas son inconscientes, es decir, que son guiadas  por nuestras experiencias pasadas que se archivan en la memoria de nuestro cerebro. Todas estas formas de aprendizaje son modos que tenemos de afrontar las distintas situaciones. Pero a veces estos modos no son los más adecuados o están desadaptados, y esto nos lleva a tener problemas emocionales.

Los problemas emocionales no dejan de ser otra "conducta aprendida" más, solo que ésta es muy perturbadora para nuestra mente, pues nos crea emociones negativas como tristeza, ira, miedo... Por ejemplo, cuando una persona tiene una fobia (a los perros, a las alturas...) no es porqué este enfermo, sino porque ha aprendido a comportarse de esa forma. De la misma manera y siguiendo los mismos procesos de aprendizaje, una conducta puede "desaprenderse" y ser sustituida por otra que nos ayude a vivir mejor, más adaptativamente.

Algunas situaciones a las que nos debemos enfrentar a diario, las podemos superar sin dificultad con unas estrategias u otras; pero cuando estas nos fallan (o nos faltan) recurrimos a la popular frase de: "el tiempo todo lo cura". Pero muchas veces el tiempo, no soluciona esa situación particular, no porque seamos débiles, sino porque no contamos con los recursos suficientes para enfrentarla. El estrés laboral, problemas de pareja, la llegada de un hijo o el duelo, son algunas de las circunstancias que pueden desbordar nuestros recursos. Y es aquí cuando los problemas emocionales se acentúan: apatía, desmotivación, angustia, desesperanza... Y quizá en esta situación uno debería acudir a un psicólogo, pues con sus herramientas profesionales puede ayudarnos a sobreponernos.

Muchas personas piensan que acudir a un psicólogo, implica asumir la incapacidad de solucionar los problemas por sí mismas. Como decía unas líneas más arriba, tenemos la capacidad para afrontar una situación con las estrategias con las que contamos; sin embargo, cuando las emociones y los pensamientos se hacen tan intensos, nos desgastan, y perdemos nuestra capacidad de autogestión. Y llegados a este punto es de mucha utilidad contar con  una persona neutral que pueda ayudarnos a ver la situación desde otra perspectiva y devolvernos el "control" de nuestras vidas. 

El trabajo del psicólogo, es por tanto, crear un vínculo diferente a la amistad (seguramente muy distinto a cualquier otro tipo de relación), indagar en la historia de quién le necesite (siempre desde el respeto) y facilitar el proceso de cambio.  Y esto último hemos de tenerlo cuenta, pues la labor del psicólogo no es aconsejarnos sobre cómo solucionar nuestros problemas, sino favorecer el camino por el cuál descubrir nuevas formas de afrontamiento o desarrollar las potencialidades que todos tenemos ocultas.


Duelo Infantil


"La elaboración del duelo significa ponerse en contacto con el vacío que ha dejado la pérdida de lo que no está, valorar su importancia y soportar el sufrimiento y la frustración que comporta su ausencia."
Jorge Bucay



La preocupación de la familia a la hora de explicar una muerte a un niño puede complicarse, pues pueden dar lugar a explicaciones que no son nada recomendables para su afrontamiento.  El desconocimiento en los adultos sobre cómo actuar, hace que surjan dudas y miedos por herir su inocencia. 

En nuestra cultura, se suele suavizar lo ocurrido ante el niño con frases como "se ha ido al cielo" "te observa desde el cielo" "estará a tu lado siempre", lo único que hacen es crear más confusión e incluso temor. Y  desde luego, ocultar la verdad o usar metáforas muy complejas no ayudan en absoluto. De hecho, le perjudican. Porque con ello se conseguirá que la adaptación a esta nueva situación sea mucho menor.

Por ello, como psicóloga, considero muy importante que los adultos tengan una serie de recursos para que aprendan a explicar a lo menores la muerte y el duelo. Y esto ayudará a evitar, que los niños puedan reducir su riesgo de sufrir depresiones futuras. por no tratar el duelo de manera adecuada.

Día Internacional del Niño con Cáncer




"La esperanza siempre nace con el amor. "
Miguel de Cervantes Saavedra

Bajo el lema “El diagnóstico temprano marca la diferencia”, se celebra hoy, 15 de febrero, el Día Internacional del Niño con Cáncer, con el objetivo de sensibilizar a la sociedad sobre esta enfermedad en la población infanto-juvenil, y concienciaracerca de la importancia de su detección precoz.

Con motivo de este día, Infocop ha querido recoger el trabajo elaborado por la Comisión de psicología de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer, titulado “Intervención psicosocial en adolescentes con cáncer”.

Este libro, proporciona información detallada sobre esta enfermedad en pacientes jóvenes de entre 15 y 19 años, abordando diversos temas, tales como: su incidencia, el proceso de adaptación del adolescente y la familia tras el diagnóstico, el tipo de intervención, las recaídas, los cuidados paliativos en fase terminal o el duelo en la familia, entre otros. 


La muerte silenciada. Suicidio, el último tabú


"Hace mucho tiempo que me hubiera suicidado de no haber leído en alguna parte que es un pecado quitarse voluntariamente la vida mientras pueda hacerse todavía una buena acción. La vida es hermosa, pero la mía está envenenada para siempre."
Beethoven


El documental recoge testimonios y una nueva corriente de opinión, dirigida por médicos y expertos, que aboga por darle voz al suicidio para combatir sus causas. Invita a hacer una profunda inmersión en el desgarrador mundo del suicidio y da voz a víctimas, familiares y especialistas, que narran en primera persona sus experiencias. Todos ellos coinciden en la necesidad urgente de instalar el suicidio en el debate público




Día Mundial contra el trabajo infantil


"Papá se hacer magia, porque cuando pongo una cara así (sonríe con los ojos muy abiertos) todos sonríen aunque estén tristes."

Este año el Día mundial contra el trabajo infantil dirige nuestra atención especial hacia los niños que se ven obligados a realizar trabajos domésticos para terceros. Al  tratarse de niños, es más fácil la ocultación de estas situaciones.

Las últimas cifras estiman que 215 millones de niños son víctimas del trabajo infantil y 115 millones de estos niños están en trabajos peligrosos. Los estados miembros de la Organización Internacional del Trabajo han fijado la meta de eliminar las peores formas de trabajo infantil para el año 2016. Para lograr este objetivo se requiere aumentar el esfuerzo y compromiso, pues el futuro sin trabajo infantil está  a nuestro alcance. En todo el mundo se están realizando importantes progresos en la lucha contra el trabajo infantil. No obstante, no hay que bajar la guardia, pues se requiere un movimiento mundial fuerte y sostenido para dar el impulso adicional necesario para eliminar el trabajo infantil.

En este 2013, la OIT propone concentrar esfuerzos en reclamar reformas legislativas y políticas que garanticen la eliminación del trabajo infantil en el trabajo doméstico, y el establecimiento de condiciones de trabajo decente, así como la protección adecuada para los jóvenes trabajadores domésticos por encima de la edad mínima legal de admisión al empleo.

A continuación se presentan varios recursos interesantes para desarrollarlo en el tema o informarse más: 
RECURSOS
PÁGINAS DE INTERÉS

Atrévete a entender la depresión






Hoy os propongo un reto: poneros en la piel de una persona que sufre depresión





Paseando por la red y leyendo diferentes artículos sobre la psicología, he encontrado una página que nos acerca a uno de los trastornos mentales que más se sufre en el mundo. Gracias a las nuevas tecnologías podemos acercarnos cada vez más y con más realismo a la realidad de los trastornos psicológicos de la población general. Este es el caso del juego "Depression Quest" que nos pone en la piel de una persona que sufre depresión.


En el enlace que os facilito a continuación, podremos leer un artículo muy interesante sobre la depresión, y después nos da la oportunidad de adentrarnos en el mundo de sufrimiento de estas personas.


Trastorno Límite de la Personalidad


En el siguiente vídeo podremos ver un coloquio entre María Antonia García, presidenta de la Asociación Levantina de Apoyo y Tratamiento de Trastornos de Personalidad y técnica en mediación social; Mònica Lavilla, psicóloga clínica experta en trastornos de personalidad; y Marc Ferrer, psiquiatra del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona y coordinador del programa de Trastorno Límite de Personalidad.




Según el DSM-IV, la característica esencial del trastorno límite de la personalidad es un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la auto-imagen y la afectividad, y una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta (adolescencia) y se da en diversos contextos.

Los sujetos con este trastorno pueden llegar a realizar frenéticos esfuerzos para evitar un abandono real o imaginario. Son muy sensibles a las circunstancias ambientales. La percepción de una inminente separación, rechazo o la pérdida de la estructura externa, pueden ocasionar cambios profundos en la auto-imagen, afectividad, cognición y comportamiento.

Presentan cambios bruscos y dramáticos de la auto-imagen, caracterizados por cambios de objetivos, valores y aspiraciones personales o profesionales. Se aburren con facilidad y están buscando siempre algo que hacer.

El estado de ánimo básico de tipo disfórico de los sujetos con un trastorno límite de la personalidad, suele ser interrumpido por períodos de ira, angustia o desesperación y son raras las ocasiones en las que un estado de bienestar o satisfacción llega a tomar el relevo.

Dia Mundial de la Enfermedad del Parkinson (EP): rompiendo mitos

 Esta dolencia neurodegenerativa afecta a cinco millones de personas en todo el mundo y, según datos del comité médico asesor de la Federación Española de Parkinson, uno de cada cinco enfermos tiene menos de 50 años. Además, se estima que los casos se habrán triplicado en 2050. 


La enfermedad de Parkinson (EP) afecta a 150.000 españoles y a cinco millones de personas en todo el mundo, sobre todo a mayores aunque no es despreciable el porcentaje de adultos de mediana edad e, incluso, de más jóvenes. De hecho, el 80% de los casos corresponden a personas mayores, pero cabe destacar que el 20% se diagnostican antes de los 50 años, hasta entre personas de 40 años o menos, en plena vida laboral y con hijos a cargo, lo que supone un fuerte impacto para el afectado y su entorno.

Este trastorno neurodegenerativo y crónico fue descubierto por el médico británico James Parkinson, a quien debe su nombre, y es el resultado de la destrucción progresiva e irreversible de las neuronas (que no pueden producir dopamina) que se encuentran en una parte del cerebro denominada sustancia negra. Este deterioro cerebral se traduce en diversos síntomas, entre los cuales los más conocidos son los motores o relativos al movimiento.

La EP es, pues, una patología que se manifiesta por muchos más síntomas (a parte de los temblores) y no afecta solo a las personas mayores, aunque buena parte de la población piense lo contrario. Por eso hoy, 11 de abril, se celebra el Día Mundial del Parkinson bajo el lema "Rompe los mitos del Parkinson", el eslogan escogido por la Federación Española de Parkinson, que aglutina a 44 asociaciones de afectados en España y a más de 12.000 afiliados.



EP: SINTOMATOLOGÍA:

Sin duda, el mito más arraigado en el conjunto de la población es que la enfermedad de Parkinson produce temblores, una verdad solo a medias, puesto que el 70% de los afectados sí tienen este síntoma, pero un 30% no lo sufren.

Otras señales características, además de los movimientos involuntarios (discinesias), son:
  •  lentitud de los movimientos (bradicinesia),
  •  rigidez que impide moverse
  •  discapacidad
  •  dolor
  • menor capacidad pulmonar
  • dificultades para toser o deglutir los alimentos
  • consecuencias psicológicas: ansiedad y depresión (generalmente en las etapas más avanzadas, demencia, aunque no todos los enfermos la desarrollan)

Estos síntomas se presentan a medida que avanza la enfermedad, que consta de cinco estadios:
  1. Estadio 1: Lsignos son tan leves que es muy difícil de diagnosticar como Parkinson. Los pacientes comienzan a experimentar torpeza al abrir una puerta o al pelar una fruta, pero no le dan importancia. 
  2. Estadio 2, los enfermos pueden tener una calidad de vida normal si se toman la medicación.
  3. Estadio 3, empiezan a notar discinesias o movimientos involuntarios. 
  4. Estadios 4 y 5: ya son fases muy avanzadas, de forma que muchos pacientes ni siquiera llegan a experimentarlas, porque fallecen antes por otra causa.


PRINCIPALES TRATAMIENTOS: 

El tratamiento estándar de la EP es la levodopa, un medicamento que compensa la pérdida dopaminérgica. Pero los pacientes también pueden recibir antiolinérgicos, agonistas dopaminérgicos o inhibidores dopaminérgicos.

En las etapas más adelantadas, cuando ya no es posible controlar la dolencia con estos fármacos orales, los enfermos pueden recibir hasta tres tipos diferentes de terapias:  
  • Apomorfina, mediante inyección subcutánea. 
  • Levodopa en infusión:  una pequeña operación para colocar una sonda en el duodeno (donde mejor se absorbe el fármaco), por donde se administra el medicamento de forma continua. Antes de practicar este procedimiento se realiza un estudio del paciente, con el objetivo de ajustar la dosis más adecuada. 
  • La estimulación cerebral profunda: intervención quirúrjica que supone hacer unos pequeños orificios en el cerebro para colocar un electrodo y estimular la zona donde debería haber sustancia negra.
Por último señalar la importancia de los síntomas psicológicos tales como la depresión o la ansiedad, los cuales deberán ser tratados para que la persona "lleve" mejor su enfermedad. 

Día Mundial de la Concienciación del Autismo


"Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores."
Disraeli, Benjamin

El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por graves déficit del desarrollo, permanente y profundo. Estas personas tienen afectadas las capacidades de: socialización, comunicación, imaginación, funciones ejecutivas (planificación) y reciprocidad emocional. Además suele haber evidencia de conductas repetitivas o inusuales.

Los síntomas, en general, son la incapacidad de interacción social, el aislamiento y las estereotipias (movimientos incontrolados de alguna extremidad, generalmente las manos). Con el tiempo, la frecuencia de estos trastornos aumenta (las actuales tasas de incidencia son de alrededor 60 casos por cada 10.000 niños); debido a este aumento, la vigilancia y evaluación de estrategias para la identificación temprana, podría permitir un tratamiento precoz y una mejora de los resultados.


Una característica que se reporta comúnmente, pero que no es necesaria para un diagnóstico, es la de déficits sensoriales o hipersensitividad sensorial. Por ejemplo, a una persona autista puede molestarle un ruido que para una persona no autista pasa inadvertido.

Las causas del autismo se desconocen en una generalidad de los casos, pero muchos investigadores creen que es el resultado de algún factor ambiental que interactúa con una susceptibilidad genética.

Por otro lado. según afirman investigadores de Reino Unido, los autistas poseen una mayor capacidad de procesar información que las personas normales, lo que podría explicar el porcentaje aparentemente mayor que el promedio de personas autistas que trabajan en el sector de la tecnología de la información.

Página Web de Manos Unidas: http://www.un.org/es/events/autismday/

Humor: reducir a lo absurdo



Una de las características más sorprendentes del sentido del humor es cuando se consigue provocar la risa a través de situaciones basadas en hechos reales pero que el humorista las lleva hasta el absurdo. El maestro de los maestros en este tipo de humor era Groucho Marx.


Es un tipo de humor muy sano porque nos hace ver las contradicciones, a veces ridículas, de la vida cotidiana y de la sociedad en que vivimos. A pesar de su agudeza intelectual, es un humor más de tipo emocional que de tipo racional: suele provocar en el cuerpo una ola de emociones arrebatadoras.


No es un humor fácil de hacer, ya que requiere una notable inteligencia y agudeza por parte del humorista, pero es un humor que lleva a las personas que lo disfrutan a un estado emocional de intensa satisfacción. En realidad, es como reírnos de nosotros mismos a nivel social. La sociedad en que vivimos es, a veces, así: pasmosamente ridícula, con situaciones que un observador neutral (de otro país, por ejemplo) fácilmente las calificaría de surrealistas.


Otra forma de transmitir este humor del absurdo, de las contradicciones sociales, es el humor gráfico. Una simple viñeta puede ser suficiente para hacernos reír cuando percibimos la absurda contradicción de la situación social que insinúa.